El antiguo y nuevo testamento

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(Hebreos 8:6) Mas ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, el cual ha sido formado sobre mejores promesas.
(Hebreos 8:7) Porque si aquel primero fuera sin falta, cierto no se hubiera procurado lugar de segundo.
(Hebreos 8:8) Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, Y consumaré para con la casa de Israel y para con la casa de Judá un nuevo pacto;
(Hebreos 8:9) No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo los menosprecié, dice el Señor.

(Hebreos 8:13) Diciendo, Nuevo pacto, dió por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse.

(Hebreos 9:10) Consistiendo sólo en viandas y en bebidas, y en diversos lavamientos, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de la corrección.
(Hebreos 9:11) Mas estando ya presente Cristo, pontífice de los bienes que habían de venir, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es á saber, no de esta creación;
(Hebreos 9:12) Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, mas por su propia sangre, entró una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención.

(Hebreos 9:15) Así que, por eso es mediador del nuevo testamento, para que interviniendo muerte para la remisión de las rebeliones que había bajo del primer testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna.
(Hebreos 9:16) Porque donde hay testamento, necesario es que intervenga muerte del testador.

(Hebreos 10:7) Entonces dije: Heme aquí (En la cabecera del libro está escrito de mí) Para que haga, oh Dios, tu voluntad.
(Hebreos 10:8) Diciendo arriba: Sacrificio y presente, y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron, (las cuales cosas se ofrecen según la ley,)
(Hebreos 10:9) Entonces dijo: Heme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo postrero.
(Hebreos 10:10) En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.

(Gálatas 4:21) Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no habéis oído la ley?
(Gálatas 4:22) Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos; uno de la sierva, el otro de la libre.
(Gálatas 4:23) Mas el de la sierva nació según la carne; pero el de la libre nació por la promesa.
(Gálatas 4:24) Las cuales cosas son dichas por alegoría: porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sinaí, el cual engendró para servidumbre, que es Agar.
(Gálatas 4:25) Porque Agar ó Sinaí es un monte de Arabia, el cual es conjunto á la que ahora es Jerusalem, la cual sirve con sus hijos.
(Gálatas 4:26) Mas la Jerusalem de arriba libre es; la cual es la madre de todos nosotros.
(Gálatas 4:27) Porque está escrito: Alégrate, estéril, que no pares: Prorrumpe y clama, la que no estás de parto; Porque más son los hijos de la dejada, que de la que tiene marido.
(Gálatas 4:28) Así que, hermanos, nosotros como Isaac somos hijos de la promesa.
(Gálatas 4:29) Empero como entonces el que era engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.
(Gálatas 4:30) Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera á la sierva y á su hijo; porque no será heredero el hijo de la sierva con el hijo de la libre.
(Gálatas 4:31) De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, mas de la libre.
(Gálatas 5:1) ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.
(Gálatas 5:2)  He aquí yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada.
(Gálatas 5:3) Y otra vez vuelvo á protestar á todo hombre que se circuncidare, que está obligado á hacer toda la ley.
(Gálatas 5:4) Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
(Gálatas 5:5) Porque nosotros por el Espíritu esperamos la esperanza de la justicia por la fe.
(Gálatas 5:6) Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad.
(Gálatas 5:7) Vosotros corríais bien: ¿quién os embarazó para no obedecer á la verdad?
(Gálatas 5:8) Esta persuasión no es de aquel que os llama.
(Gálatas 5:9) Un poco de levadura leuda toda la masa.
(Gálatas 5:10) Yo confío de vosotros en el Señor, que ninguna otra cosa sentiréis: mas el que os inquieta, llevará el juicio, quienquiera que él sea.
(Gálatas 5:11) Y yo, hermanos, si aun predico la circuncisión, ¿por qué padezco pesecución todavía? pues que quitado es el escándalo de la cruz.
(Gálatas 5:12) Ojalá fuesen también cortados los que os inquietan.
(Gálatas 5:13) Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros.

(Mateo 26:26) Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dió á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed. esto es mi cuerpo.
(Mateo 26:27) Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de él todos;
(Mateo 26:28) Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.

(Romanos 7:1) ¿IGNORAIS, hermanos, (porque hablo con los que saben la ley) que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive?
(Romanos 7:2) Porque la mujer que está sujeta á marido, mientras el marido vive está obligada á la ley; mas muerto el marido, libre es de la ley del marido.

(Romanos 7:3) Así que, viviendo el marido, se llamará adúltera si fuere de otro varón; mas si su marido muriere, es libre de la ley; de tal manera que no será adúltera si fuere de otro marido.
(Romanos 7:4) Así también vosotros, hermanos míos, estáis muertos á la ley por el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, á saber, del que resucitó de los muertos, á fin de que fructifiquemos á Dios.
(Romanos 7:5) Porque mientras estábamos en la carne, los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando para muerte.
(Romanos 7:6) Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto á aquella en la cual estábamos detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no en vejez de letra.

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